Uno de los rezagos que dejó la lucha armada contra los grupos subversivos fue el empleo indiscriminado de la palabra ‘terrorista’, entendida coloquialmente como ‘terruco’. Ahora, esta palabra se usa para descalificar a quienes tienen una postura distinta, a partir del estigma y el desprestigio social.
Siete experiencias que dan cuenta de la capacidad para adaptarse y sobrevivir en un sector que perdió algo de su glamour, y que ahora apela a lnstragram y Facebook para ofrecer una carta menos ostentosa.